Se trata de "darles su auténtico valor", de contar las características de su
construcción, a qué estilo arquitectónico pertenecen, quienes fueron sus
propietarios y que familias las habitaron desde que se edificaron.
Las casas con más valor
Entre las casas solariegas de la Comunidad Valenciana que tienen "más
valor" figuran, en opinión del autor, la casa del Conde de la Granja en
Orihuela, cuya portada barroca está considerada la más importante
después de la del palacio del Marqués de Dos Aguas, o el patio
renacentista de Alacuás, que ha pasado recientemente al Ayuntamiento.
De Alicante, donde el fondo de las casas suele ser de color rosa, es
necesario destacar la portada del palacio de los Condes de la Granja, y en
Castellón, sobre fondo ocre anaranjado, la puerta exterior de la casa del
marqués de Benicarló.
La evolución de algunas casas
Las casas han sido en algunos casos convertidas en hoteles como el que existe en Orihuela que pertenecía al Señor de Benejúzar y la Casa de los
Miró de El Forcall, o en Casas de Cultura, caso de la Casa del Marqués de
Vivel, en la que destaca una cerrajería de los balcones, sustentados por
tornapuntas.
Restauradas han sido ya algunas otras Casas Solariegas como la de los
Casalduch, en la Sierra de Engarcerán, rescatada por el Ayuntamiento y
hoy conocida como El Fort, o la de los Barones de la Pobla Tornesa, la
única que se conserva en la ciudad de Castellón, en la que se puede ver
una amplia colección de retablos de cerámica de los siglos XVIII y XIX con
detalles de la vida cotidiana.
Abundancia de palacios en Valencia
Todavía, puntualizó De los Cobos, existen cuatro importantes casas
pendientes de restaurar, caso de la Casa de los Zurita de Morella o la de
los Condes de Pestagua, hoy cooperativa, que será convertida en un hotel
rural. La presencia del gótico bajo el barroco es también aplicable al
palacio del Marqués de Dos Aguas, hoy museo de cerámica González
Martí, donde han sido encontrados y están siendo recuperados fondos
góticos, sobre todo puertas y ventanas de un palacio próximo anexionado,
comentó Pérez de los Cobos.
Los palacios góticos, tan abundantes en la Comunidad Valenciana, tienen
abundantes ventanales en el piso principal, señaló De los Cobos, un patio
central y una escalera interior adosada al muro en ángulo, y en ellos vivía
el señor en el piso principal y el administrador en el entresuelo, pero
siempre con puertas pequeñas con arco de medio punto y doveladas en
piedra, pero sin balcones como luego impone el barroco.